miércoles, 6 de marzo de 2013

Descargar: The Prince (The Selection 0.5) by Kiera Cass

Finalmente les traigo esta novela corta narrada desde el punto de vista del adorable Príncipe Maxon.

¡Disfruten!



Antes de que treinta y cinco chicas fueran escogidas para la selección...

Antes de que Aspen rompiera el corazón de América...

Había otra chica en la vida del príncipe Maxon...


A continuación les dejo el primer capítulo traducido:

Paseaba por el piso, tratando de sacar la ansiedad fuera de mi cuerpo. Cuando La Selección era algo en la distancia, una posibilidad para mi futuro, sonaba emocionante ¿pero ahora? Bueno, no estaba tan seguro.
El censo había sido complicado, las cifras habían sido revisadas varias veces. El personal del palacio estaba siendo reasignado, los preparativos de los vestuarios estaban hechos, y las habitaciones estaban siendo preparadas para nuestros nuevos invitados. El monumento estaba en construcción, excitante y aterrador, todo en un solo golpe.
Para las chicas, el proceso comenzó una vez que llenaron el formulario, un millar deben de haberlo hecho hasta este punto. Para mi, empieza esta noche. Yo tenía diecinueve años. Ahora yo era elegible. Me paro frente el espejo y checo mi corbata de nuevo. Esta noche abra mas ojos observando de lo usual, y necesito lucir como el príncipe seguro de si mismo que todos esperan. Al no encontrar ninguna falta, abandono el estudio de mi padre.
Asentí con la cabeza a los asesores y los guardias personales a lo largo del camino. Era difícil imaginar que en menos de dos semanas, estos salones estarían inundados de chicas. Mi golpe era firme, una petición echa por mi padre en persona. Parecía que siempre había una lección que aprender.
"Golpea con autoridad, Maxon."
"Deja de pasearte todo el tiempo, Maxon."
"Se más rápido, más inteligente, se el mejor, Maxon."
-Adelante.
Entré en el estudio, y mi padre movió los ojos brevemente para
reconocerme.
-Ah, ahí estas. Tu madre estará con nosotros dentro de poco. ¿Estas listo?
-Por supuesto. -No había otra respuesta aceptable.
Alargó la mano y cogió una pequeña caja. La colocó delante de mí sobre el escritorio.
-Feliz cumpleaños.
Retiré el papel plateado, rebelando una caja negra. Dentro había un par de gemelos nuevos. Probablemente estaba demasiado ocupado para recordar que él me había dado un par de gemelos para navidad. Tal vez esto era parte del trabajo. Tal vez yo accidentalmente tenga para mi hijo el mismo obsequio dos veces cuando yo sea rey. Por supuesto, para llegar tan lejos primero necesito una esposa.
Esposa. Dejé la palabra jugar en mis labios sin decirlo en voz alta. se sentía muy extraño.
-Gracias, señor. Voy a usarlos ahora.
-Debes estar lo mejor esta noche,- dijo colocándose a sí mismo frente al espejo-. La Selección estará en las mentes de todos.
Le dí una sonrisa tensa-. En la mía incluida.
Me debatí en decirle lo ansioso que estaba. Después de todo, él había pasado por todo esto. Debió haber tenido sus dudas en tu tiempo. Evidentemente, mis nervios se podían leer en mi rostro.
-Se positivo, Maxon. Se supone que esto sea emocionante-, exhortó.
-Lo es. Estoy un poco sorprendido con la rapidez con que todo esta pasando.- Me enfoqué en que el metal atravesara los agujeros de las mangas.
El se echó a reír.
-Parece rápido para ti, pero han sido años tomando decisiones para mi final.
Entrecerré los ojos, levantando la vista de mi tarea.
-¿Que quieres decir?
La puerta se abrió en ese momento, y mi madre entró, en su estilo propio, padre se iluminó al verla.
-Amberly, luces maravillosa,-dijo al ir a saludarla.
Ella sonrió de la manera que siempre lo hacía, como si no pudiera creer que alguien se fijara en ella, y abrazó a mi padre.
-No demasiado maravillosa, espero. No quiero robar la atención.
Dejó ir a mi padre, vino y me abrazó fuertemente.
-Feliz cumpleaños, hijo.
-Gracias, mamá.
-Tu regalo está llegando-, susurró, luego se volvió hacia padre.- ¿Estamos todos listos entonces?
-En efecto, estamos listos.- Le tendió su brazo, ella lo tomó algremente, y yo camine en sus sombras. Como siempre.
-Aproximadamente ¿Cuanto falta, majestad? -, preguntó un reportero. La luz caliente de la cámara de vídeo en mi cara.
-Los nombre se revelarán este viernes, y las chicas llegarán el siguiente viernes después de este-, le contesté.
-¿Esta nervioso, señor?-. Preguntó una nueva voz.
-¿Acerca de casarme con una chica a la que nunca que nunca he conocido? Todo en un día trabajo-. Le guiñé el ojo. El publico que estaba observando se echó a reír.
-¿No está para nada asustado, su majestad?
Trate de no hacer una mueca por la pregunta. Acababa de responder en dirección general así como vienen, con la esperanza de hacerlo bien.
-Por el contrario, estoy muy emocionado.
Casi.
-Todos sabemos que usted va a hacer una excelente elección, señor.- Un flash de la cámara me cegó.
-¡Cierto!- Otros dijeron.
Me encogí de hombros.
-No lo sé. Cualquier chica interesada en mi no puede ser una mujer sana.
Ellos se rieron de nuevo, y yo tomé eso como un buen punto para terminar.
-Si me disculpan, tengo visitas familiares, y no quiero ser grosero.
Dando la espalda a los reporteros y fotógrafos, tomé una respiración profunda. ¿Iba a ase así toda la noche? Miré alrededor del gran salón, las mesas estaban cubiertas con  manteles azul oscuro, la luces encendidas brillantemente para mostrar el esplendor, y ví que no había mucho de un escape para mi.
Dignarios en una esquina, reporteros en otra, no había un lugar en el que pudiera estar quieto y callado. Considerando el echo que yo era la persona festejada, una pensaría que yo había escogido la manera en como celebrarlo. Parece que nunca funciona de esa manera.
Apenas había escapado de la multitud cuando el brazo de mi padre arremetió por la espalda y me agarró el hombro. La presión y la atención repentina hizo que me tensara.
-Sonríe.- Ordenó en voz baja, y yo obedecí mientras el movía su cabeza en dirección a algunos invitados especiales.
Daphne llamó mi atención, venía desde Francia. Era una suerte que la fiesta coincidiera, cuando nuestros padres necesitaban discutir el acuerdo comercial en curso.
Como hija del rey de Frances, nuestros caminos se han cruzado de vez en cuando, y ella era quizás la única persona a parte de mi familia que conocía con cierto grado de consistencia. Era agradable tener una cara familiar en la habitación. Le dí un movimiento de cabeza y ella levantó su copa de champán.
-No puedes responder a todo tan sarcásticamente. Tu eres el príncipe de la corona. Ellos necesitan que tu los guíes. -Su mano sobre mi hombro estaba más apretada de lo necesario.
-Lo siento, señor. Es una fiesta, pensé...
-Pues pensaste mal. En el Reporte, espero ver que tomes esto seriamente.
Se detuvo y me miró con sus ojos grises y firmes.
Sonreí de nuevo, sabiendo que es lo que el quería por el bien de los invitados.
-Por supuesto, señor. Un lapso temporal en mi juicio.
Dejó caer su brazo y llevó su copa de champán a los labios.
-Tu tienes un montón de esos.
Me arriesgué a echar un vistazo a Daphne y rodé los ojos, ella se echó a reír, sabiendo muy bien lo que yo estaba pasando. Padre siguió mi mirada a través del salón.
-Esa chica siempre ha sido bonita. Que lástima que ella no pueda estar en la lotería.
Me encogí de hombros.- Ella es linda. Sin embargo, nunca he tenido sentimientos hacia ella.
-Bien. Eso habría sido extraordinariamente estúpido de tu parte.
Ignoré el comentario.- Ademas, estoy deseando conocer a mis verdaderas opciones.
Saltó sobre la idea, conduciéndome hacia adelante una vez más.
-Es tiempo que tomes algunas verdaderas decisiones en tu vida, Maxon. Unas buenas. Estoy seguro que piensas que mis métodos son demasiado duros, pero necesito que veas la importancia de tu posición.
Contuve un suspiro: He tratado de tomar decisiones. Tú realmente no confías en mi. 
-No te preocupes. Tomo seriamente la tarea de elegir esposa.- le respondí esperando que mi tono le diera cierta seguridad de lo mucho que significaba.
-Es mucho más que encontrar a alguien con quien llevarse bien. Por ejemplo, tu y Daphne. Muy sociable, pero ella es un completo desperdicio.-
Tomó un trago, saludando a alguien detrás de mi. De nuevo controlé mi rostro. Incómodo con la dirección de la conversación, puse las manos en mis bolsillos y escaneé el salón.
-Probablemente debería hacer mi ronda.
El me despidió con un gesto, volviendo su atención a su copa, y me fui rápidamente. Por mucho que lo intente, no entendí el significado de la conversación. No había razón para que el fuera grosero sobre Daphne cuando ni siquiera era una opción.
El gran salón bullía de excitación. Las personas me decían que toda Illéa había estado esperando este momento; la emoción de la nueva princesa, la emoción hacia mi como su próximo rey. Por primera vez, sentí que toda esa energía y preocupación me aplastaban.
Les dí la mano, acepte gentilmente obsequios que no necesitaba. Pregunte amablemente a uno de los fotógrafos sobre sus tomas, y bese mejillas de familia y amigos y mi parte justa de completos extraños. Finalmente me encontré solo por un momento. Analice la multitud seguro que había un sitio donde debería estar. Mis ojos se encontraron con Daphne y comencé a caminar hacia ella. Esperaba tener unos minutos de genuina conversación, pero tendría que esperar.
-¿Te estás divirtiendo? -, preguntó mamá, entrando en mi camino.
-¿Te parece que lo este?
Pasó la mano sobre mi ya crespo traje.
-Si.
Sonreí.-Eso es todo lo que realmente importa.
Inclinó la cabeza con una sonrisa suave en el rostro.
-Ven conmigo por un momento.
Sostuve un brazo hacia ella, que ella felizmente tomo, y salimos del pasillo con el sonido del clic de las cámaras.
-¿Podemos hacer algo un poco más pequeño el próximo año?-, le pregunté.
-No lo creo. Es casi seguro que estarás casado para entonces. Tu esposa puede querer una elaborada celebración en su primer año juntos.
Fruncí el ceño, algo con lo que podía salirme con la mía, frente a ella.
-Tal vez a ella le gusten las cosas tranquilas también.
Ella se rió en voz baja.
-Lo siento, cariño. Cualquier chica que pone su nombre en la selección esta buscando una manera de salir del silencio.
-¿Lo estabas tu?-, pregunté.
Nunca hablábamos sobre su venida aquí. Era una extraña brecha entre nosotros pero una que yo apreciaba: fui criado en el palacio, pero ella eligió venir. Se detuvo y me  miró con una expresión cálida.
-Yo estaba enamorada del rostro que vi en televisión. Soñaba despierta sobre tu padre de la misma manera en que cientos de chicas sueñan contigo.
Me la imaginaba como una joven chica en Honduragua, con su pelo trenzado en su espalda mientras miraba con nostalgia a la televisión. La pude ver suspirando cada vez que él tenía que hablar.
-Todas las chicas sueñan en como sería ser una princesa-, agregó.- Para barrer sus pies y usar la corona... era todo lo que podía pensar la semana antes que los nombres fueran anunciados. No me daba cuenta que era mucho más que eso.-Su rostro se pudo un poco triste-. No podía imaginar bajo la presión que estaría o la poca privacidad que tendría. Sin embargo, estar casada con tu padre, tenerte a ti.- Posó su mano sobre mi mejilla.- Esto es todos esos sueños echo realidad.
Ella sostuvo mi mirada, sonriendo  pero pude ver las lágrimas en las esquinas de sus ojos.
-¿Así que no tienes remordimientos entonces?
Ella sacudió su cabeza.
-Ni siquiera uno. La selección cambió mi vida, y me refiero a la mejor manera posible. Que es de lo que tengo que hablarte.
Entrecerré los ojos.- No estoy seguro de entender.
Ella suspiró.- Yo era una cuatro. Trabajaba en una fábrica.- Ella extendió sus manos.- Mis manos estaban secas y agrietadas, y había tierra bajo mis uñas. No tenía alianzas, ni estatus, nada digno para hacerme princesa... y sin embargo, aquí estoy.
La miré fijamente. Aun no estaba seguro de su punto.
-Maxon, este es mi obsequio para ti. Te prometo que haré todo lo posible para ver a estas chicas a través de tus ojos. No con los ojos de una reina, o como los de tu madre, si no los tuyos. Incluso si la chica que escojas es de una casta muy baja, incluso si los otros piensan que ella no tiene valor, siempre escucharé tus razones para quererla. Yo haré todo lo posible para apoyar tu elección.
Después de una pausa, lo comprendí.
-¿Padre no tenia eso? ¿Cierto?
Ella se detuvo.- Cada chica vendrá con sus pros y contras. Algunas personas se enfocarán en lo peor de tus opciones y otras en lo mejor, y eso no tendrá sentido para ti, porque ellos son estrechos de mente. Pero yo estaré aquí para ti, sea cual sea tu elección.
-Siempre lo has estado.
-Cierto,-dijo tomando mi brazo.- Y sé que también estoy a punto de tener el segundo lugar por otra mujer en tu vida, como debe ser. Pero mi amor por ti nunca cambiará, Maxon.
-Tampoco el mío por ti.- Tenia la esperanza que pudiera escuchar la sinceridad en mi voz. No podía imaginar ninguna circunstancia en la que no tuviera absoluta adoración hacia ella.
-Lo sé.-Con un codazo suave, nos condujo de nuevo a la fiesta.
Cuando entramos al salón con sonrisas y aplausos, consideré las palabras de mi madre. Ella era, mucho más que cualquiera que yo conociera, increíblemente generosa. Es un rasgo que trato de adoptar para mi mismo. Así que si este era su obsequio, debe de ser más necesario de lo que yo podía entender en el presente. Mi madre nunca da un obsequio sin pensar.

8 comentarios:

  1. omg no lo puedo creer.
    ¡yo quiero que el se quede con America!!! pero que psa con daphne y si no le pasa nada podra aparecer en la elite

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  2. aaaaaaaaaaaaaah amo a su mamá, me encantoooooooo, quiero leerlo todoooooooooooo!

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  3. me gusta su mama pero quien es Daphne??!! y por que me da mala espina dios noo!!! el se tiene que quedar con America!!!

    pd: muchas gracias por traducirlo te quedo genial!

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  4. Solo por si quieres saber debo decirte que en este blog: http://hina-detodounpoco.blogspot.com/ han estado publicando capítulos traducidos de este libro, la verdad es que no se si los traducen ellos mismos la cosa es que ya tienen hasta el capitulo 4 publicado en español.

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  5. Alguién sabe donde puedo encontrar la traducción de todo el libro?

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  6. Por favor, alquien sabe donde se puede conseguir El Principe en español?

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  7. Muchas gracias por el libro en inglés!! Te sigo :)
    Ya tengo lectura para esta tarde!! Es que acabo de terminar Élite y tenía muchísimas ganas de leer algo más! Especialmente si Maxon está por medio, porque América es tan pánfila que me desespera....

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  8. el libro en español lo puedes encontrar en: http://libroseternos-ingrid.blogspot.com.ar/2013/03/historia-corta-de-la-seleccion-prince.html es muy corto, pero creo que esta entero.
    Gran libro, muchas gracias!!

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